El Gobierno de Donald Trump confirmó que Taiwán será el primer gran productor de semiconductores en recibir exenciones arancelarias vinculadas a la inversión en Estados Unidos, una decisión que podría convertirse en referencia para futuras negociaciones con Corea del Sur.
Según el acuerdo anunciado el jueves 15, las empresas taiwanesas que construyan nuevas plantas de semiconductores en territorio estadounidense podrán importar sin aranceles hasta dos veces y media su capacidad productiva mientras duren las obras, y hasta una vez y media una vez completadas las instalaciones. Las importaciones que superen esos límites estarán sujetas a tasas preferenciales.
Estas condiciones podrían servir como baremo en las negociaciones entre Seúl y Washington. En el acuerdo comercial alcanzado el año pasado, Estados Unidos aún no había definido su política arancelaria para los semiconductores, lo que impidió a Corea del Sur pactar términos concretos y la llevó a conformarse con el principio de no recibir un trato menos favorable que otros países.
En el documento conjunto publicado en noviembre, Washington se comprometió a no aplicar a Corea condiciones más desfavorables que a países con un volumen de comercio de semiconductores igual o superior, una referencia que apunta directamente a Taiwán. No obstante, sigue siendo incierto cómo se materializará ese compromiso, y tanto el Gobierno como la industria coinciden en que el resultado dependerá de las próximas negociaciones bilaterales.