El Banco de Corea mantendrá el tipo de interés de referencia en el 2,5% anual.
La decisión refleja el nerviosismo de las autoridades monetarias del país ante la depreciación del won frente al dólar, dado que si las tasas de interés bajan, es posible que la moneda nacional se devalúe aún más. Asimismo consideraron la carestía de los productos importantes y la subsiguiente subida de los precios al consumidor -también una consecuencia de las fluctuaciones del tipo de cambio- y el encarecimiento de la vivienda que persiste en Seúl pese a las medidas implementadas por el Gobierno para frenarlo.
Al dejar la tasa base en el nivel actual, el banco central sigue pausando la política monetaria expansiva que había activado en octubre de 2024, conforme a la cual se ejecutaron recortes sucesivos en el tipo de referencia hasta el primer semestre del año pasado. Así ha vuelto a congelarlo por quinta vez consecutiva, después de julio, agosto, octubre y noviembre de 2025, situándolo en el 2,5% anual durante casi siete meses.
Las autoridades monetarias evalúan que si la devaluación del won frente al dólar persiste, las rebajas en el tipo de referencia no serán viables, máxime porque ya la tasa base de la Reserva Federal de Estados Unidos supera la de Corea del Sur. Pues en el mercado, el won puede sufrir una mayor depreciación al aumentar la brecha de tipos de interés entre ambos países, con tasas más altas en Estados Unidos que en Corea, porque eso provocaría una fuga de capital extranjero impulsada por inversores en busca de mayores ganancias.