Según una investigación del Instituto Coreano de Ingeniería Estructural Computacional, encargada por el Comité de Investigación de Accidentes Aéreos, si no hubiera existido el bloque de hormigón contra el que colisionó el avión de Jeju Air en el Aeropuerto Internacional de Muan el 29 de diciembre de 2024, todos los pasajeros podrían haber sobrevivido.
El informe indica que, en ausencia del montículo que sostenía el localizador, la aeronave habría aterrizado sobre el fuselaje, recorrido aproximadamente 770 metros por la pista y se habría detenido sin sufrir un impacto grave. El choque durante el deslizamiento tampoco habría sido lo suficientemente fuerte como para provocar heridos de gravedad.
El estudio añade que, de haberse instalado el localizador como una estructura frangible, el avión habría atravesado la valla perimetral del aeropuerto. Asimismo, concluye que la causa principal de las víctimas fue un impacto secundario provocado por la destrucción del fuselaje, seguida de explosión e incendio.
Por su parte, el Ministerio de Territorio, Infraestructura y Transporte, que inicialmente sostuvo que la instalación del localizador no infringía la normativa vigente, reconoció posteriormente que no cumplía los estándares de seguridad aeroportuaria y que debió haberse modificado en el proyecto de mejora de 2020. Hasta el momento, el ministerio no ha emitido comentarios sobre los resultados de esta investigación.