La clase política de Corea del Sur presentó evaluaciones contrapuestas sobre la reciente visita del presidente Lee Jae Myung a China.
Desde el oficialista Partido Democrático, la valoración fue positiva. El partido sostuvo que el jefe de Estado impulsó una “diplomacia pragmática”, centrada en priorizar los intereses nacionales y el bienestar de la población. A su juicio, el viaje contribuyó a reforzar la cooperación económica bilateral y a sentar bases para una mayor colaboración orientada a la paz en la península coreana.
En contraste, el principal partido de la oposición, Poder del Pueblo, expresó escepticismo respecto a los resultados de la visita. Según su evaluación, el presidente Lee no logró obtener respuestas concretas de Beijing sobre asuntos considerados sensibles en la relación bilateral. Entre ellos, la oposición mencionó la desnuclearización de Corea del Norte, las restricciones impuestas por el Gobierno chino a productos y contenidos culturales surcoreanos, así como la instalación, sin previo aviso, de estructuras marítimas en el Mar Amarillo.