El presidente Lee Jae Myung inició el Año Nuevo con su primera actividad oficial en el Cementerio Nacional de Seúl. En la mañana del día 1, el mandatario acudió al Cementerio Nacional, donde rindió homenaje a los héroes caídos del país. Estuvo acompañado por altos funcionarios de la Presidencia y del Gobierno.
Durante la ceremonia, Lee participó en una ofrenda floral y de incienso ante el Monumento Conmemorativo, seguida de un minuto de silencio en memoria de los patriotas y defensores de la nación.
En el libro de visitas, el presidente dejó un mensaje en el que expresó su compromiso de abrir, junto a la ciudadanía, el año inicial del gran salto de Corea del Sur, con el objetivo de construir una sociedad más inclusiva.
Tras el homenaje, Lee compartió un desayuno de Año Nuevo con los asistentes en el comedor de empleados de la Presidencia. Allí intercambiaron saludos y buenos deseos mientras degustaban tteokguk, la tradicional sopa de arroz del Año Nuevo.