El presidente Lee Jae Myung y su homólogo chino, Xi Jinping, volverán a reunirse en Beijing, apenas dos meses después de su último encuentro, celebrado en Gyeongju.
Según informó la Oficina Presidencial el martes 30, Lee realizará una visita de Estado a China del 4 al 7 de enero, durante la cual mantendrá una cumbre bilateral con Xi.
El Gobierno surcoreano espera aprovechar la visita para consolidar los canales de comunicación y reforzar la cooperación económica, en línea con la diplomacia pragmática impulsada por Lee. Esta estrategia prioriza los intereses nacionales, mantiene la alianza con Estados Unidos y la cooperación trilateral con Washington y Tokio, y busca al mismo tiempo preservar la estabilidad de las relaciones con China.
La atención también se centra en si ambos mandatarios abordarán la cuestión de la paz en la península coreana, ya que un eventual respaldo de Beijing podría dar nuevo impulso a los esfuerzos de Seúl por reactivar el diálogo con Corea del Norte.
No obstante, el contexto regional e internacional sigue siendo complejo. Las tensiones entre Estados Unidos y China, principal factor que condiciona las relaciones sino-coreanas, parecían haberse moderado, pero se han intensificado nuevamente tras las recientes maniobras militares chinas en torno a Taiwán.
A ello se suma el aumento de las fricciones entre China y Japón, lo que lleva a Beijing a mantener reservas respecto a la línea diplomática de Seúl, centrada en la alianza con Estados Unidos y la cooperación trilateral con Washington y Tokio.