Corea del Sur y la Unión Europea seguirán apoyando a Ucrania mientras sea necesario.
Así lo acordaron el lunes 22 el presidente Yoon Suk Yeol y los máximos representantes de la eurozona, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea y Charles Michel, presidente del Consejo Europeo.
Al unísono condenaron nuevamente la invasión rusa de Ucrania e instaron a Moscú a frenar su campaña bélica, y a retirar inmediatamente sus tropas de territorio ucraniano. Asimismo, se comprometieron a aumentar la presión sobre Rusia mediante medidas independientes.
Por otra parte, acordaron apoyar la reconstrucción de Ucrania y debatieron sobre ampliar la asistencia financiera, material, humanitaria y de seguridad de los ucranianos, aunque no mencionaron ayuda militar.
Asimismo, los mandatarios de Corea y de la Unión Europea condenaron fuertemente los reiterados ensayos balísticos y el programa de desarrollo nuclear de Corea del Norte, incluyendo un hipotético uso de armas atómicas, reiterando que la imprudente conducta del régimen norcoreano amenaza gravemente la paz regional y mundial.
En este contexto, urgieron a Pyongyang a desmantelar todos sus programas balístico-nucleares de forma total, verificable e irreversible, a cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y a volver a la mesa de diálogo sobre desnuclearización.
En tanto, también abordaron otros asuntos regionales, como la situación en el Mar de la China Meridional y el estrecho de Taiwán, confirmando que apoyan la libre navegación aérea y marítima por el Mar de la China Meridional, así como el mantenimiento de la paz y la estabilidad en el estrecho de Formosa, mostrando oposición a cualquier intento de alterar unilateralmente el estatus quo del Indo-Pacífico.
Por último, durante la cumbre Corea del Sur-UE hablaron sobre cooperación en nuevos sectores como salud, industria digital, medio ambiente y seguridad económica, logrando resultados tangibles como la firma de un Nuevo Pacto Verde, el establecimiento de un protocolo administrativo sobre emergencias sanitarias y la creación de un mecanismo de diálogo a nivel de ministros de Exteriores.