Corea del Norte y Estados Unidos mantienen un tira y afloja en torno a la desnuclearización de la península coreana, mientras que Pyongyang no ha respondido oficialmente a la propuesta de Washington de celebrar una reunión ejecutiva.
El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, anunció a principios de mes que pronto celebraría una reunión a nivel de trabajo con Corea del Norte, pero por ahora no ha tenido respuesta al respecto.
Mientras, Stephen Biegun, delegado especial del Departamento de Estado estadounidense para políticas hacia Corea del Norte, realizó recientemente una gira por Rusia y otras naciones de la Unión Europea, para reforzar el compromiso de lograr avances concretos en la desnuclearización antes de rebajar las sanciones.
Corea del Norte, por su parte, presentó ante el Consejo de Seguridad de la ONU junto con China y Rusia una petición para flexibilizar las sanciones internacionales contra su país.
En tanto, Corea del Sur busca impulsar la cooperación intercoreana, con proyectos como la reconexión de los ferrocarriles transfronterizos sin violar las sanciones internacionales, así como conseguir que el fin oficial de la Guerra de Corea sea declarado este año, al margen del calendario de la segunda cumbre entre Pyongyang y Washington.