Ante las noticias de que el Gobierno surcoreano podría desactivar sus sanciones autónomas contra Corea del Norte, el presidente estadounidense Donald Trump ha afirmado que las autoridades de Seúl no darán ese paso sin el consentimiento de Washington.
Así reaccionó el mandatario de Estados Unidos a la declaración de la ministra de Exteriores de Corea del Sur, Kang Kyung Wha, quien comentó que podrían valorar la retirada de las sanciones del 24 de mayo, implementadas en represalia al ataque norcoreano que hundió la corbeta Cheonan.
La alocución de Trump refleja además su postura de que las estrategias de presión sobre Corea del Norte deben mantenerse hasta lograr avances en el proceso de desnuclearización, y de que es necesario mostrar una actitud tajante hacia naciones próximas al régimen de Pyongyang como China y Rusia, que piden flexibilizar las sanciones internacionales.
Sin embargo, hay quienes opinan que al afirmar que el Gobierno surcoreano no podrá decidir por su cuenta sobre las sanciones independientes establecidas contra Corea del Norte sin la aprobación de Estados Unidos, Trump podría estar actuando impropiamente al ser una intromisión indebida en el ejercicio de los derechos soberanos de sus aliados.