El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, expresó el miércoles 3 su satisfacción por el próximo viaje a Corea del Norte, el cuarto que realizará a ese país. Anticipó que la nueva visita a Pyongyang permitirá no solo avanzar en los preparativos para la segunda cumbre entre el presidente Donald Trump y el dirigente norcoreano Kim Jong Un, sino también despejar el camino a la desnuclearización.
A la pregunta de si debatirá con las autoridades de Pyongyang sobre declarar el fin oficial de la Guerra de Corea durante el viaje, Pompeo evitó hacer comentarios. Solo manifestó sentirse muy feliz por tener otra oportunidad para cumplir con las promesas hechas por el presidente estadounidense y el líder norcoreano durante la cumbre de Singapur en junio.
Sin embargo, en cuanto al calendario para la desnuclearización, el secretario de Estado estadounidense afirmó que no pondrá límites de tiempo, en sintonía con el presidente Donald Trump quien declaró anteriormente que no entrará en un "juego de tiempos" en torno al desarme nuclear de Corea del Norte.
Pompeo realizará el 7 de octubre una visita de un solo día a Corea del Norte y se reunirá con Kim Jong Un. Posteriormente viajará a Seúl para conversar con el presidente surcoreano Moon Jae In y con la ministra de Exteriores Kang Kyung Wha.