El balance de muertos por el terremoto y el posterior tsunami que azotaron a la isla de Célebes, Indonesia sumaba hasta el domingo 30 más de 800 personas.
No obstante, el Gobierno indonesio estimó que esa cifra podría aumentar pues las comunicaciones con una de las principales ciudades afectadas, Donggala, continúan cortadas.
El presidente de Indonesia, Joko Widodo, afirmó que el país tiene dificultades para desplegar equipos pesados y por ahora no ha podido evacuar a ciudadanos de muchas zonas.
Mientras, un surcoreano de unos 30 años y apellido Lee, que se hallaba en el lugar de terremoto, continúa desaparecido durante tres días, desde que ocurrió el desastre natural.
Su madre y dos parientes llegaron a la isla Célebes el domingo 30 sobre las 10 de la mañana, hora local, en un avión militar para intentar localizar al desaparecido en Palau, con la ayuda de la embajada surcoreana en Indonesia.
El Ministerio de Exteriores también envió dos funcionarios a Indonesia tras conocer que hay otros siete residentes surcoreanos en la ciudad de Palu. Además, la cartera destinará 1 millón de dólares a Indonesia en concepto de ayuda humanitaria.
En tanto, el presidente surcoreano, Moon Jae In, envió un mensaje de condolencia a su homólogo Joko Widodo y al pueblo indonesio por las graves pérdidas causadas por estos desastres naturales.