Ante la información divulgada por el diario The Washington Post de que nuevos misiles intercontinentales están siendo construidos cerca de Pyongyang, el Gobierno de Estados Unidos ha mostrado una reacción cautelosa mientras sigue la situación detenidamente.
En este ambiente, la portavoz del Departamento de Estado sobre asuntos de Asia del este y el Pacífico, Katina Adams, declaró el miércoles 1 de agosto que no es la más indicada para hacer comentarios sobre temas de inteligencia, pero afirmó que el presidente Donald Trump confía en que el dirigente norcoreano Kim Jong Un respetará los acuerdos establecidos en la cumbre de junio.
El vice portavoz presidencial Hogan Gidley también manifestó previamente que la Casa Blanca ni confirmará ni refutará la información difundida por la prensa. Solo comentó que Trump está satisfecho con la repatriación de los restos de soldados y que el proceso hacia una desnuclearización completa, verificable e irreversible de Corea del Norte avanza, aunque toma más tiempo de lo previsto.