El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, ha expresado que el desmantelamiento del centro norcoreano de lanzamiento de satélites de la costa oeste en Dongchang-ri concuerda con la promesa de Kim Jong Un. Sin embargo, ha afirmado que Pyongyang debería permitir la entrada de inspectores internacionales para comprobar que realmente está en marcha el proceso de cierre.
Así, Pompeo -a cargo de las negociaciones con Corea del Norte- dio a entender que si bien evalúa positivamente la medida adoptada por ese país, tampoco puede fiarse al cien por cien.
En otras palabras, no será fácil -al menos por el momento- que Estados Unidos y Corea del Norte superen las discrepancias sobre las tareas iniciales sobre la desnuclearización y continuará el tira y afloja y los nervios entre ambas partes.