La Voz de América divulgó el día 13, citando al Departamento de Estado estadounidense, que una norcoreana en sus cuarenta llegó a Estados Unidos en junio, y se asentó en el estado de Utah tras obtener el estatus de refugiada.
Asi, asciende a tres el número de desertores norcoreanos que entraron al país norteamericano en el año fiscal 2018-2019. Previamente, dos adolescentes norteñas llegaron también en calidad de refugiadas, siendo las primeras en obtener dicho estatus durante la Administración Trump.
Por ahora asciende 215 el total de desertores norcoreanos que entraron en Estados Unidos sin pasar por Corea del Sur, en base a la ley estadounidense sobre los Derechos Humanos de Corea del Norte, establecida en 2004.
Esta ley otorga a todo desertor norcoreano el derecho a obtener el estatus de refugiado para radicarse en Estados Unidos. Un año después de su llegada, el refugiado norcoreano recibirá el documento de residencia permanente, y cinco años después, podrá presentarse al examen de ciudadanía.