El presidente estadounidense, Donald Trump, ha expresado su preocupación por si China suaviza las sanciones contra Corea del Norte.
Durante un discurso ofrecido el día 25 en un evento en Carolina del Sur, el mandatario estadounidense destacó que China había colaborado con Estados Unidos con los problemas fronterizos de Corea del Norte, pero probablemente no lo hará más, hecho que consideró como "desafortunado".
Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de abordar el problema comercial con China, al destacar que el país asiático representaba la mayor parte del déficit comercial de Estados Unidos el año pasado.
Las declaraciones de Trump insinúan el intento de Washington de presionar a Beijing para no relajar las sanciones contra Pyongyang, advirtiendo de la posibilidad de aplicar represalias comerciales contra el gigante asiático.
Previamente, Trump resaltó que la postura del líder norcoreano Kim Jong Un había cambiado tras su segunda visita a China, sugiriendo la posibilidad de que Beijing pudiera haber ejercicido influencia sobre Pyongyang.