Se prevé que Corea del Norte procederá en unas 24 horas, a partir del jueves 24, al cierre del centro de ensayos nucleares de Punggye-ri, en presencia de un grupo de prensa internacional que llegó a ese lugar en la mañana del mismo día.
Entre los periodistas que cubrirán el desmantelamiento del complejo nuclear se incluyen ocho surcoreanos, que llegaron más tarde que el resto a Wonsan, localidad desde la que partieron en tren hacia Punggye-ri a las 7:00 de la noche del miércoles 23.
Actualmente en Punggye-ri hay cuatro túneles. De éstos, los número 1 y 2 están inactivos: el primero fue clausurado tras el primer ensayo nuclear por estar gravemente contaminado, y el último por haber sido usado en las otras cinco pruebas nucleares del régimen de Pyongyang. Por tanto, actualmente solo permanecen en condiciones de uso los túneles 3 y 4.
Si como parte de las tareas de desmantelamiento son derrumbados mediante explosiones, los túneles ya no podrán ser utilizados para ensayos nucleares, al menos por un largo tiempo, y tampoco podrán miniaturizar armas nucleares, proceso que requiere de pruebas atómicas.