The Wall Street Journal ha divulgado que Estados Unidos planeaba incluir sus bombarderos de largo alcance B-52 durante el entrenamiento militar conjunto con Corea del Sur, sin embargo, la propuesta fue rechazada por Seúl, ante las repercusiones que dicha maniobra podría tener de cara a la cumbre entre los líderes estadounidense y norcoreano.
Según el rotativo, la idea original de Washington era efectuar un ejercicio conjunto con Corea del Sur y Japón -bajo el nombre de Blue Lightning-, movilizando dos de los B-52 estacionados en su base de la isla de Guam.
En principio, este entrenamiento iba a coincidir con las maniobras aéreas surcoreano-estadounidenses Max Thunder, que Pyongyang tomó como pretexto para aplazar indefinidamente la reunión intercoreana de alto nivel. Sin embargo, Corea del Sur decidió no participar en dichas maniobras, pues el Gobierno surcoreano estimó que la llegada de los B-52 podría ser considerada por el Norte como una provocación, máxime en los preliminares de la cumbre entre Donald Trump y Kim Jong Un. Al final, Estados Unidos efectuó el entrenamiento con B-52 sin la participación de Corea del Sur.
Previamente, el ministro de Defensa surcoreano Song Young Moo y el comandante de las fuerzas combinadas Corea del Sur-Estados Unidos Vincent Brooks, anunciaron el miércoles 16 que las operaciones de los B-52 no incluirán la zona de identificación de defensa aérea surcoreana, sino solo la de Japón. Las autoridades de Seúl, por su parte, informaron separadamente el viernes 18 que los bombarderos B-52 atravesaron cielos cercanos a la península coreana el día 17, pero no ingresaron en la zona de identificación de defensa aérea de Corea del Sur.