Ante el anuncio unilateral de Corea del Norte, de aplazar indefinidamente la reunión intercoreana de alto nivel mientras los ejercicios militares conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur continúen, Washington ha enfatizado que seguirá con las maniobras.
En este contexto, la Casa Blanca declaró el martes 15 (hora local) que se atendrá a lo expresado por Pyongyang durante los últimos meses, dando a entender que no se dejará influir tanto por ese anuncio. Asimismo expresó que cooperará estrechamente con sus aliados y que mantendrá los entrenamientos conjuntos con Corea del Sur.
El Pentágono, por su parte, adelantó que no suspenderá las maniobras aéreas Max Thunder, al tratarse de un ejercicio de defensa; mientras que el Departamento de Estado estadounidense resaltó que resulta poco comprensible que Corea del Norte cuestione a estas alturas un entrenamiento programado con mucha antelación.