El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, mantuvo el domingo 6 una conversación telefónica con el consejero de Estado chino, Yang Jiechi, sobre asuntos bilaterales, regionales y globales. En particular, coincidieron en la necesidad de contrarrestar las amenazas de Corea del Norte a la estabilidad del noreste asiático.
Así, ambas autoridades manifestaron implícitamente que seguirán con las sanciones contra el régimen norcoreano y la táctica de la presión, hasta obtener de ese país una promesa lo suficientemente comprometedora para desnuclearizarse.
El actual Gobierno estadounidense ha sido claro desde un principio que no dará nada a cambio a Corea del Norte ni flexibilizará las sanciones, si este no realiza acciones concretas para una desnuclearización completa. En esta línea, la postura expresada al unísono por Pompeo y Yang se entiende como un movimiento para eliminar disonancias en la campaña de presión contra Pyongyang, mientras surgen especulaciones de que China podría suavizar las sanciones en sintonía con la normalización de sus relaciones con Corea del Norte.