El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, ha declarado que revisará meticulosamente la Declaración de Panmunjeom para comprender qué nuevas promesas hizo el dirigente norcoreano, Kim Jong Un, en la cumbre que mantuvo con el presidente surcoreano, Moon Jae In.
El ministro, a cargo de los preparativos de la próxima cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos, ha enfatizado que el objetivo de Washington sigue siendo el mismo: lograr una desnuclearización completa, verificable e irreversible. Ha agregado que para ello, insistirá en la táctica de presión contra el régimen de Pyongyang, recalcando que lo que ha inducido a Kim Jong Un a abrirse al diálogo es esa estrategia impulsada por el presidente Donald Trump.
Pompeo ha afirmado que Estados Unidos no cometerá los mismos errores del pasado y que si la cumbre con Corea del Norte fracasa, el presidente Trump saldrá de la sala de reunión caminando sin faltar al respeto y continuará presionando a ese país.
En este ambiente, el jefe del Pentágono, James Mattis, ha expresado que al firmarse un acuerdo de paz intercoreano, podrá incluirse entre los temas de debate asuntos relacionados con las fuerzas estadounidenses estacionadas en Corea del Sur en futuras negociaciones.