El papa Francisco ha deseado el éxito de la cumbre intercoreana, en consonancia con el apoyo que siempre ha expresado a una solución pacífica del problema nuclear norcoreano.
El Pontífice aludió a la reunión entre los líderes de las dos Coreas el miércoles 25 (hora local) ante miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro, al referirse al encuentro de máximo nivel como "el punto de partida para un camino de reconciliación".
Además, expresó su cercanía personal y de toda la Iglesia católica hacia el pueblo coreano, al tiempo de afirmar que la Santa Sede acompaña, apoya, y alienta todas las iniciativas útiles y sinceras para construir un futuro mejor, bajo el signo del encuentro y la amistad entre los pueblos.
El papa enfatizó, en este contexto, que aquellos con responsabilidades políticas directas deben tener "el coraje de la esperanza" y convertirse en "artesanos de paz", exhortándoles a seguir con confianza el camino emprendido.