El Senado estadounidense aprobó el martes 24 (hora local) por unanimidad el proyecto para revalidar la ley sobre derechos humanos norcoreanos, para mantener dicha norma vigente por cinco años más, hasta 2022.
Este gesto refleja la intención de la clase política estadounidense de seguir presionando al régimen de Pyongyang con el tema de los derechos humanos, máxime de cara a la cumbre que celebrarán el jefe de la administración de Washington, Donald Trump, y el dirigente norcoreano Kim Jong Un.
La revalidación de dicha ley llama aún más la atención al tener como antecedente la publicación del informe sobre derechos humanos del Departamento de Estado estadounidense, que acusa a Corea del Norte de violar los derechos básicos de sus ciudadanos.
La norma prorrogada coincide con la aprobada en la cámada baja de Estados Unidos en septiembre de 2017, pues aboga por un mayor apoyo a las campañas de información dirigidas al pueblo norcoreano. Presenta así una lista ampliada de medios electrónicos a usar para introducir información externa a la sociedad norcoreana. Dicho listado comprende -además de receptores de radio convencional- memorias USB, micro tarjetas de memoria SD, reproductores de audio y vídeo, teléfonos móviles, wifi y terminales de radiocomunicación inalámbricos.