Los ministros de Finanzas del G7 condenaron el miércoles 18 el acceso camuflado de Corea del Norte mediante empresas fantasma al sistema financiero internacional, y declararon que mantendrán máxima presión económica contra ese país.
Los ministros expresaron así su preocupación por las irregularidades cometidas por Corea del Norte, y por cómo este estado viola sistemáticamente las sanciones internacionales. También hicieron un llamado a ejercer un control más rígido sobre las operaciones financieras ilegales del régimen de Pyongyang.
Afirmaron que las instituciones financieras de los estados-miembro del G7 cumplen actualmente un papel fundamantal en la lucha contra las actividades ilícitas de Corea del Norte, y reiteraron que otras naciones deberían proceder de la misma manera.