Durante la visita sorpresa a Beijing de Kim Jong Un, el líder de Corea del Norte expresó que siempre se ha mantenido a favor de desnuclearizar la peninsula coreana, para cumplir los testamentos de su abuelo Kim Il Sung y su padre Kim Jong Il.
Durante su encuentro con Xi Jinping, presidente de China, matizó que Corea del Norte tomó espontáneamente medidas para mitigar la tensión militar en la península, al tiempo de proponer a Seúl y a Washington mantener un encuentro pacífico.
A ese tenor, el líder norcoreano enfatizó que si Corea del Sur y Estados Unidos responden a ese esfuerzo con buena disposición, el problema nuclear podría resolverse.
Añadió haber considerado apropiado visitar al presidente chino en persona para reforzar la comunicación estratégica bilateral, gesto que se interpreta como su intención de reafirmar la alianza con Beijing antes de reunirse con Seúl y Washington.
Por su parte, Xi Jinping celebró que el líder de Pyongyang haya realizado su primera visita a China, pues confirma que tradicionalmente ambos países han respetado la gran importancia de los lazos bilaterales.
También dijo apoyar los esfuerzos de Kim Jong Un para desnuclearizar Corea, así como para mantener la paz y la estabilidad en la zona y resolver los problemas intercoreanos mediante diálogo; al tiempo de esperar que China pueda jugar un papel constructivo ante el problema nuclear que envuelve a la península coreana.