El secretario general de Naciones Unidas Antonio Guterres manifestó el viernes 9, que da su bienvenida al plan de organizar una cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos, el cual fue propuesto por Kim Jong Un y aceptado casi de inmediato por Donald Trump.
En particular, elogió el liderazgo y la visión de todos los líderes involucrados y enfatizó que apoya los esfuerzos por desnuclearizar a la península coreana en conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
El Gobierno suizo, por su parte, se ofreció a proporcionar el lugar para la cumbre entre Kim Jong Un y Trump, así como a mediar en ese diálogo de ser necesario.
Al respecto, el Ministerio de Exteriores del país europeo emitió el viernes 9 una declaración en la que afirmó que está en contacto con las naciones implicadas y que las óptimas condiciones de Suiza para ese tipo de encuentros es del conocimiento de todos.
Por ahora Pyongyang, Washington D.C. y la isla surcoreana de Jeju han sido mencionados como posibles sedes de la cumbre Kim Jong Un-Trump, así como terceras naciones, entre ellas Noruega y Suecia.