El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó la imposición de aranceles sobre bienes de importación, en concreto de un 25% al acero y de un 10% al aluminio, el jueves 8, hora local.
De los principales países que suministran esos bienes siderúrgicos, Trump eximió tan solo a Canadá y a México, en un supuesto intento de ventaja en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
No obstante, Trump dejó al resto de los países la posibilidad de renegociar las condiciones de comercio del hierro y el acero con Estados Unidos durante los próximos 15 días, tras los cuales la nueva tasa entrará en vigor.
El ministro de Comercio, Kim Hyun Jong, -actualmente de visita en Washington- dijo que intentará persuadir más activamente a la parte estadounidense, para evitar el gravamen sobre productos siderúrgicos y metalúrgico que Corea exporta a ese país.
Cabe señalar que, dentro del propio país norteamericano, preocupa que la imposición de elevados aranceles a productos surcoreanos pueda socavar la relación de cooperación entre ambos países en el ámbito de seguridad, máxime en la actual atmósfera favorable para el diálogo entre Washington y Pyongyang.