El Congreso de los Estados Unidos ha denunciado las violaciones, los abortos forzados y otros casos de vulneración de derechos humanos cometidos en centros de reeducación norcoreanos, donde los reclusos son sometidos a duros trabajos forzados.
En concreto, dos congresistas -el republicano Mike Conaway y el demócrata Gerry Connolly- presentaron una resolución instando al cierre de los centros de reeducación en Corea del Norte el lunes 5 de marzo, según informó la Cámara de Representantes. El documento exhorta además a liberar a los entre 80.000 y 120.000 presos políticos encerrados en esos lugares, y sobre todo a detener las violaciones de derechoa humanos.
Al Gobierno estadounidense, específicamente, la resolución le conmina a vigilar y sancionar a las autoridades norcoreanas encargadas de administrar dichos centros; mientras que urge a la comunidad internacional a crear un tribunal especial para investigar y enjuiciar los abusos contra los derechos humanos en Corea del Norte.
El congresista Mike Conaway subrayó que las masacres, las torturas, las violaciones y los asesinatos cometidos en los centros de trabajos forzados de Corea del Norte constituyen una vulneración intencional y sistemática de los derechos humanos.