Comenzó en Alemania el viernes 16 (hora local) la Conferencia de Seguridad de Múnich y los allí reunidos procedieron a debatir sobre la amenaza nuclear norcoreana con una profunda preocupación por el asunto.
En particular, el secretario general de Naciones Unidas Antonio Guterres, quien asistió a la reunión, exhortó a la comunidad internacional a no perder la oportunidad de solucionar pacíficamente el problema nuclear norcoreano. Enfatizó que los medios militares y la fuerza solo traerán desastres.
El máximo representante de la ONU diagnosticó que debido a una serie de acontecimientos ocurridos en torno a la ambición nuclear del régimen de Pyongyang, el mundo afronta en estos momentos el riesgo real de un conflicto nuclear por primera vez desde el fin de la Guerra Fría.
Por su parte, el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Jens Stoltenberg, subrayó que Corea del Norte representa una amenaza a todos los estados miembros de OTAN. Puntualizó que para lograr que ese país renuncie a las armas nucleares son necesarias tanto acciones políticas y diplomáticas, como efectivas sanciones económicas; y que en esto es crucial el papel de Rusia y China, quienes mantienen vínculos especiales con Corea del Norte, a pesar de ser miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.