La Casa Blanca avanzó el día 13 que sigue de cerca todo lo relacionado con Corea del Norte y subrayó su postura de no ceder hasta lograr una desnuclearización completa y verificable de la península coreana.
Al respecto, una fuente del Consejo de Seguridad Nacional de la oficina presidencial de Estados Unidos, respondió en una entrevista con la agencia Yonhap, que mantendrán la máxima presión sobre Pyongyang hasta lograr la desnuclearización. Así presentó la estrategia del Gobierno estadounidense hacia Corea del Norte, que resumió en "presión más intervención".
Este comentario sintoniza con la aloción hecha por el vice presidente de ese país norteamericano, Mike Pence, tras asistir a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang 2018, cuando expresó que Washington dialogará, si es lo que todos desean, pero a la vez enfatizará la táctica de la presión.