El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció el jueves 30, hora local, su primer discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso.
Enfatizó que ningún Gobierno del mundo ha oprimido a su pueblo de forma tan cruel como el régimen dictatorial de Pyongyang, y analizó que el frenesí balístico y nuclear de Kim Jong Un podría derivar en una amenaza real sobre el territorio continental estadounidense.
A este tenor, destacó que su Administración seguirá respondiendo con máxima presión ante las amenazas militares norcoreanas, puesto que las lecciones del pasado enseñan que la complacencia aumenta las provocaciones.
Por otra parte, reafirmó su intención de seguir con sus políticas comerciales de "mano dura" basadas en su doctrina "América primero".
En concreto, dijo que reformará los tratados comerciales de Estados Unidos con otros países para garantizar unas relaciones de comercio justas y de beneficio mutuo, al tiempo de proteger los derechos de sus ciudadanos.