Mientras el ambiente en la península coreana se torna a favor del diálogo intercoreano, el presidente de Estados Unidos Donald Trump muestra prudencia. En tanto, la embajadora de ese país ante Naciones Unidas, Nikki Haley, insiste en la postura de que no es posible conversar con Corea del Norte si dicho país no renuncia a su ambición nuclear.
En concreto, Haley declaró que no reconocerá como contraparte para el diálogo a Corea del Norte, pues mientras que amenaza a Estados Unidos con apretar el "botón nuclear", busca concretar una reunión intercoreana.
Mientras, el presidente Donald Trump, con una contención poco habitual, se expresó cautelosamente y dijo que sigue de cerca la situación en la península coreana para ver si la actitud de Kim Jong Un, que por primera vez ha expresado que desea dialogar con Corea del Sur, deriva en un factor positivo o no.