El presidente estadounidense Donald Trump ha expresado su descontento con China en varias entrevistas que mantuvo con la prensa, así como en los comentarios que escribió en Twitter, sobre todo por su papel de mediador en el asunto nuclear norcoreano.
Este comportamiento del mandatario es interpretado por los medios de comunicación estadounidenses como una advertencia indirecta de que podría implementar restricciones comerciales contra China, tanto así que se vaticina que en 2018 podría desatarse una "guerra comercial" entre ambas naciones.
Incluso en una declaración Trump aludió al comercio secreto de petróleo y derivados que Corea del Norte y China realizan en altamar, acusando a Beijing de alargarle la vida al régimen norcoreano e incumplir el papel que le corresponde.
Bajo este contexto, el presidente de Estados Unidos sostuvo que si China ayuda a su país en lo que concierne al problema norcoreano, este podría transigir en materia de comercio. En cambio, si no colabora, advirtió que pondrá en marcha todo lo que ha querido hacer pero no hizo, dando a entender así que podría adoptar sanciones comerciales contra China.