Las autoridades del orden chinas detuvieron a uno de los guardias que agredió a dos fotoperiodistas surcoreanos durante la visita a ese país del presidente Moon Jae In.
Sin embargo, algunas voces acusan a Beijing de intentar minimizar la gravedad de los hechos, al señalar solo a una persona como responsable de la agresión, pese a que fue grabada en vídeo por las cámaras.
Una fuente de Seúl afirmó que por ahora China no se ha disculpado por el incidente. Si bien solo adelantó que informará al Gobierno surcoreano del resultado de las investigaciones, una vez finalicen.