Japón ha objetado con fuerza la revisión del Gobierno surcoreano sobre el acuerdo sobre las esclavas sexuales y ha advertido que, de impulsar una enmienda, será imposible gestionar como ahora las relaciones bilaterales.
Al respecto, el ministro de Exteriores Taro Kono declaró el miércoles 27 que Tokio no aceptará cambios en dicho acuerdo bajo ninguna circunstancia, aunque Seúl lo exija.
El canciller nipón dio a entender que las negociaciones sobre el acuerdo de las esclavas sexuales se desarrollaron según el protocolo establecido hace dos años, cuando las autoridades de ambas naciones expresaron que el pacto era definitivo e irreversible.