El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó el viernes 22 por unanimidad una resolución contra Corea del Norte, que endurece las sanciones relacionadas con productos petroleros refinados y la contratación de trabajadores norcoreanos por otros países.
Conforme a la resolución, el suministro de gasolina, diésel y otros combustibles disminuirá a 500.000 barriles anuales. Se trata del segundo recorte, después del efectuado por la ONU en septiembre, cuando la organización internacional adoptó otra resolución para rebajar la oferta de productos petroleros refinados a Corea del Norte de 4,5 millones a 2 millones de barriles.
El documento también impone medidas más fuertes sobre los trabajadores norcoreanos en el exterior, al ordenar el regreso a su país de origen dentro de dos años. La restricción es mucho más dura comparada con la estipulada por resoluciones anteriores, que solo prohibían las nuevas contrataciones de obreros norcoreanos y la renovación de las ya existentes. Se estima que actualmente más de 50.000 norcoreanos trabajan en naciones extranjeras.
Otras disposiciones que incluye la resolución son la prohibición de las exportaciones a Corea del Norte de maquinaria industrial y metales, así como de alimentos, bienes agrícolas, artefactos electrónicos, madera y barcos.
En cuanto a la oferta de crudo, la resolución establece un límite máximo anual de 4 millones de barriles, con la condición de que los estados-miembro de la ONU presenten informes regulares sobre el volumen proporcionado a Corea del Norte.