Está en marcha una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre el reciente ensayo balístico de Corea del Norte, solicitada fervientemente por Corea del Sur, Estados Unidos y Japón.
En la sesión se percibe claramente la inquietud de los integrantes permanentes del Consejo, que definieron el último lanzamiento balístico intercontinental de Pyongyang como "grave desafío a la seguridad internacional".
Se especula que las Naciones Unidas condenarán más firmemente que nunca esta nueva provocación de Corea del Norte, al ser el proyectil de mayor rango de entre los lanzados hasta la fecha, y al considerar que su trayectoria podría alcanzar cualquier punto del territorio estadounidense.