Respecto al nuevo ensayo balístico de Corea del Norte, Trump ha expresado que Estados Unidos se encargará del problema, y que la reciente provocación de Pyongyang no afectará a sus políticas hacia ese país.
El presidente estadounidense hizo este comentario el miércoles 28 (hora local) en la Casa Blanca, tras ser informado del lanzamiento, mientras el proyectil todavía estaba en el aire.
Por su parte, el secretario de Defensa de Estados Unidos James Mattis, advirtió que la altura del proyectil refleja la ambición de Corea del Norte de proseguir con el desarrollo de misiles capaces de alcanzar cualquier lugar del mundo.
Mientras, el secretario de Estado, Rex Tilleron, enfatizó que la situación requiere una respuesta global y llamó a todos los países a unirse al programa de sanciones económicas y diplomáticas de la ONU, para enviar un mensaje unificado y contundente a Pyongyang, sobre su renuncia a poseer armas de destrucción masiva. Aseguró que por ahora seguirán trabajando por vía diplomática para frenar las beligerantes acciones de Corea del Norte y hallar un camino pacífico hacia la desnuclearización.