Randall Shriver, nominado al cargo de subsecretario adjunto para Asia y el Pacífico del Departamento de Estado estadounidense, expresó en una audiencia del Comité de Servicios Armados del Senado -celebrada el jueves 16- que es prácticamente imposible que Estados Unidos entre en guerra con Corea del Norte sin el consentimiento explícito de Corea del Sur, según informó Radio Asia Libre.
En concreto, resaltó que iniciar un conflicto bélico contra Pyongyang es teóricamente posible, pero es una idea peligrosa.
Shriver añadió que, en caso de no contar con el apoyo de Seúl y Tokio, Washington no podría usar las bases militares de la zona, ni coordinar tácticas con los Ejércitos de sus aliados, factores imprescindibles para Estados Unidos de cara a hacer frente a los ataques de Corea del Norte.