El Departamento de Estado estadounidense ha reafirmado los principios que rigen su política hacia Corea del Norte -referidos como "Los cuatro NO"-. Estos son: no invadir Corea del Norte, no buscar el colapso del régimen norcoreano, no incitar a un cambio de gobierno en ese país y no promover la reunificación intercoreana mediante la absorción del Norte.
Al respecto, la portavoz de dicha cartera de Washington, Heather Nauert, declaró el jueves 9 (hora local) que Estados Unidos es firme en que no tratará de provocar un cambio de gobierno en Corea del Norte o el desmoronamiento del régimen de Pyongyang. Agregó que tampoco impulsará un proceso apresurado para la reunificación de las dos Coreas, ni enviará tropas a la mitad norteña de la península.
La vocera manifestó que tanto el presidente estadounidense, Donald Trump, como el secretario de Estado, Rex Tillerson, fueron claros al hablar sobre a qué punto ha llegado el problema norcoreano y que este no es el tiempo para sentarse a dialogar. Agregó que si Corea del Norte muestra seriamente que está dispuesto a desnuclearizarse, el diálogo podrá ser reanudado; sin embargo, de momento ese país no ha dado señal alguna.
En cuanto a las sanciones al régimen de Pyongyang, Nauert comentó que ya se hacen visibles los resultados de la táctica de presión y las medidas restrictivas de índole económica.