El Grupo de Acción Financiera Internacional contra el Blanqueo de Capitales -conocido de forma abreviada como GAFI- adoptó el viernes 3 (hora local) una declaración contras las actividades financieras ilícitas de Corea del Norte, durante la reunión general que se celebró y que se clausuró ese día en Buenos Aires, Argentina.
En la declaración, el GAFI expresó su preocupación por el financiamiento a la proliferación de armas de Corea del Norte y enfatizó que, para bloquear las operaciones financieras ilegales de ese país, es necesario que sean cabalmente respetados los estándares internacionales establecidos por el organismo.
El GAFI, una institución intergubernamental creada en el año 1989, tiene como propósito desarrollar políticas que ayuden a combatir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, así como procurar que las medidas financieras relacionadas con las convenciones de las Naciones Unidas y las resoluciones del Consejo de Seguridad de esta organización internacional sean cumplidas. La integran oficialmente 35 estados-miembro, entre los cuales figuran también Rusia y China.
El financiamiento a la proliferación al que alude abarca todo servicio financiero o fondo usado para desarrollo y fabricación de armas de destrucción masiva. Dicho esto, la declaración que adoptó recientemente el GAFI constituye un pacto de cooperación internacional para bloquear flujos de dinero que a Corea del Norte le son indispensables para costear su programa de armas de destrucción masiva, incluidas las nucleares.
En concreto, el GAFI exhortó a sus estados-miembro acatar las resoluciones de la ONU, que prohíben el establecimiento de sucursales de bancos norcoreanos en su territorio, o viceversa, de oficinas de sus instituciones financieras en Corea del Norte, y también la apertura de cuentas financieras de delegaciones diplomáticas de Pyongyang.