El demócrata Jack Reed -miembro del Comité de Servicios Armados del Senado estadounidense- declaró en una reciente entrevista con la cadena de noticias CNN que ante la gravedad de las amenazas norcoreanas, lo que debe hacer inmediatamente el presidente Donald Trump es no dejar vacío por más tiempo el cargo de embajador de Estados Unidos en Corea del Sur.
El político enfatizó que todos describen como muy seria la situación norcoreana y aluden a aproximaciones diplomáticas para solucionar los problemas, sin embargo, la realidad es que la Embajada de Estados Unidos en Corea del Sur permanece sin un jefe.
El cargo de embajador de Estados Unidos para Corea del Sur quedó vacante en enero, al ser retirado Mark Lippert en sincronía con la inauguración de la Administración Trump y ya completa nueve meses bajo tal situación.
Así, Reed criticó al actual Gobierno estadounidense por contar con un equipo diplomático "cojo", puntualizando que también está libre el puesto de subsecretario de Estado adjunto para Asia del Este y el Pacífico, otro cargo central en la gestión de asuntos relacionados con la península coreana.