La Confederación Alemana de Deportes Olímpicos (DOSB por su sigla en alemán) ha expresado una vez más su preocupación por las amenazas que pudiera suponer la crisis nuclear en la península coreana a la seguridad de los deportistas y delegados de los países que participan en los Juegos Olímpicos de PyeongChang 2018.
Durante una entrevista que mantuvo con un medio local el jueves 5, hora local, el presidente de la confederación, Alfons Hörmann, dijo que la selección y la delegación alemana tomarán parte en los Juegos con beneplácito aunque la seguridad será siempre la prioridad número uno. Añadió que todos los deportistas y delegados alemanes saben muy bien cómo proceder en situaciones impredecibles o demasiado peligrosas.
Si bien reconoció la dificultad que supondría verificar sobre quién recaería la responsabilidad por los daños potenciales que pudieran sufrir los participantes alemanes, dijo que no hay otra alternativa que celebrar los Juegos en PyeongChang tal y como está programado, ya que a falta de cuatro meses hasta la fecha de inauguración, ningún país del mundo sería capaz de prepararse a pesar de contar con instalaciones deportivas de alto nivel.