Bombarderos y aviones caza estadounidenses volaron el día 23, hora local, cerca de la costa oriental de Corea del Norte, en una demostración de fuerza.
El Pentágono informó que los bombarderos B-1B Lancer de la Fuerza Aérea de EEUU de Guam, escoltados por aviones de combate F-15 de la base estadounidense de Okinawa, Japón, sobrevolaron la zona desmilitarizada entre las dos Coreas.
La portavoz del Departamento de Defensa de EEUU, Dana White, aclaró que la maniobra aérea realizada por Washington, sin participación de cazas de Corea del Sur y Japón, buscaba mostrar la resolución de Estados Unidos y resaltar que el presidente Donald Trump tiene muchas opciones militares ante cualquier amenaza norcoreana.
Asimismo, subrayó que esa maniobra llegó lo más al norte de la Zona Desmilitarizada que cualquier avión de combate o bombardero estadounidense ha hecho en el siglo XXI, lo que refleja la gravedad con la que Estados Unidos contempla el comportamiento temerario de Corea del Norte.
También recalcó que Washington está preparado para usar toda su capacidad militar para defender, tanto territorio estadounidense, como los de los países aliados.