Las voces que exigen mantener una línea dura contra Corea del Norte aumentan en China, aunque hasta la fecha el país mantenía una postura unívoca ante el problema nuclear norcoreano.
Diversos académicos e investigadores chinos han cuestionado la habitual postura de su gobierno, de exigir una suspensión simultánea de provocaciones nucleares y balísticas de su aliado norcoreano, a la vez que suprimir las maniobras militares surcoreano-estadounidenses.
Entre otros, Jia Qingguo, decano de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad de Pekín, afirmó que Beijing debería discutir con Seúl y Washington posibles medidas a adoptar ante un hipotético enfrentamiento militar entre Corea del Norte y EEUU. Mientras, otros académicos destacan la necesidad de cortar el suministro de petróleo a Pyongyang por sus reiteradas provocaciones, si bien el Gobierno chino mantiene firme su postura.