El presidente de Rusia Vladímir Putin ha declarado que si bien el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha abierto un nuevo debate para adoptar sanciones adicionales contra Corea del Norte, estas medidas han perdido su efectividad.
Durante una rueda de prensa ofrecida el martes 5, el mandatario ruso afirmó al respecto que las sanciones presentan limitaciones y no son nada efectivas. Agregó que presionando a Corea del Norte no cambiará de opinión, y solo sufrirán los habitantes de dicho país. En esa línea, enfatizó que solo la restauración del derecho internacional podrá garantizar la seguridad y que las naciones implicadas en el tema norcoreano deben intentar resolver el problema nuclear mediante el diálogo.
En cuanto a las ofertas de petróleo a Corea del Norte y los envíos al exterior de trabajadores norcoreanos, aludidos como posibles actividades a restringir y sancionar, Putin expresó que de los 400 millones de toneladas de crudo y productos petroleros que exporta Rusia, las 40.000 toneladas que su país suministra a Corea del Norte apenas son nada. Lo mismo dijo sobre los norcoreanos que trabajan en su país, al comentar que 30.000 obreros es una cifra insignificante.
El presidente ruso dejó entrever que, aunque Rusia deje de proveer petróleo a Corea del Norte y suspenda la contratación de trabajadores norcoreanos, esas medidas no tendrán impacto alguno como sanción, dada su reducida magnitud.