Entraron en vigor el 1º de septiembre las restricciones de viajes a Corea del Norte del Gobierno estadounidense para sus ciudadanos. De este modo, cualquier persona que porte pasaporte estadounidense y que desee visitar dicho país comunista, deberá ser clasificada como caso excepcional tras probar que su viaje, o bien favorece a los intereses nacionales de Estados Unidos o bien tiene fines estrictamente humanitarios.
El Departamento de Estado especificó al respecto el proceso que deben seguir esos ciudadanos para obtener el permiso de viaje a Corea del Norte. Primero, deberán presentar a las autoridades competentes, ya sea por correo convencional o por correo electrónico, su carné de identidad, sus contactos y otros documentos que comprueben que su viaje favorecerá intereses nacionales. La administración de Washington revisará tales documentos para decidir la autorización y enviará al solicitante una carta indicándole que le será emitido un pasaporte especial simple -o sea que se puede usar una única vez- para visitar Corea del Norte. Las personas cuya solicitud sea rechazada no podrán apelar la decisión o pedir una segunda revisión.
Quienes viajen a Corea del Norte sin pasar por el procedimiento anterior, podrán ser penalizados con una multa o hasta con un máximo de 10 años de prisión.