Washington ha designado por decimosexto año consecutivo a Corea del Norte como país de especial preocupación por su situación de libertad religiosa.
Al respecto, el Departamento de Estado publicó el martes 15 su informe anual sobre la libertad de culto en el mundo, que incluye estudios realizados por las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales, así como testimonios de desertores y reportajes de prensa, y enfatiza que son graves en Corea del Norte las violaciones de la libertad religiosa.
Las autoridades estadounidenses afirman que en Corea del Norte, si bien la libertad de culto está garantizada por la Constitución, en la práctica no existe tal cosa; y además que las personas pueden ser sometidas a torturas o incluso a pena de muerte por sus actividades religiosas.
En cuanto a China, el Departamento de Estado señala que en aquel país existe una severa discriminación hacia los budistas tibetanos y los islámicos de la región de Uigur. Critica en particular que las autoridades chinas opriman a los budistas del Tíbet y justifiquen sus acciones tildándoles de separatistas.