El asesor de seguridad nacional de EEUU, Herbert McMaster, afirmó que Estados Unidos está más cerca a la guerra que hace una década, pero no que hace una semana.
Durante una entrevista con ABC el día 14, McMaster negó la posibilidad de una guerra inminente con Corea del Norte si bien recalcó que la amenaza del país norteño es muy clara, al tiempo de destacar que el papel de China es importante para resolver el problema norcoreano.
También enfatizó que todas las naciones, tanto China y Rusia, como Japón y Corea del Sur, tendrían que trabajar conjuntamente hacia un objetivo común, que debería ser la desnuclearización de la península coreana.
Respecto a la fuerte retórica de Donald Trump contra el país norteño, el asesor de seguridad explicó que el presidente buscaba dejar en claro cómo responderá Washington contra las provocaciones de Pyongyang.
Mientras, el director de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, Mike Pompeo, insinuó que intensificará la presión contra el régimen norcoreano, al alegar que ya se ha acabado la "paciencia estratégica".
El diario The New York Times, por su parte, divulgó que si bien hay crecientes preocupaciones de que la fuerte respuesta de Trump podría dar lugar a un enfrentamiento militar, también hay quienes analizan que la franqueza de su lenguaje tiene la intención de crear una crisis que impulsaría a Kim Jong Un a volver a la mesa de negociaciones.