Estados Unidos realizó el domingo 30 de julio, dos días después del nuevo lanzamiento de Corea del Norte de un misil intercontinenal, un simulacro de intercepción con el escudo antimisiles THAAD.
El ejercicio comenzó con el disparo de un proyectil de medio alcance desde una aeronave de transporte militar sobre el Pacífico, lanzamiento que fue inmediatamente detectado por el THAAD instalado en Alaska, que derribó el proyectil con un misil interceptor.
El Pentágono ha resaltado que el personal a cargo del THAAD no fue avisado de la hora del simulacro de intercepción, y ha calificado la prueba de éxito. Agregó que usará los datos recopilados para mejorar el sistema, de cara a prevenir de antemano posibles amenazas balísticas en desarrollo.