El Gobierno chino ha anunciado que mantendrá su política actual sobre los norcoreanos que ingresan ilegalmente a su país, al señalar que no puede considerarlos como refugiados. El Consejo de DDHH de la ONU solicitó a China que interrumpa la repatriación forzosa de desertores norcoreanos a Corea del Norte.
En tanto Lu Kang, portavoz de Exteriores de Beijing, expresó el lunes 24 que los norcoreanos que cruzan ilegalmente la frontera con China no son refugiados, y que han sido tratados adecuadamente en respeto a las leyes nacionales e internacionales. Así, dejó en claro que su país continuará repatriando a los norcoreanos.
Añadió que el Consejo debe cumplir con su misión respetando la constitución de la ONU de forma imparcial y justa, respetando las decisiones de los órganos jurisdiccionales de China.